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Antibióticos de amplio espectro: funciones y resistencias

Los antibióticos de amplio espectro son una gran herramienta para el tratamiento de diversas enfermedades bacterianas. Sin embargo, presentan una gran desventaja: la generación de resistencias.

Los antibióticos de amplio espectro son aquellos que son efectivos para destruir un gran número de bacterias. Descubra lo que son, cómo funcionan y cuáles son las consecuencias de su abuso.

Los antibióticos de amplio espectro

Los antibióticos de amplio espectro son aquellos capaces de reducir en gran medida la carga bacteriana, destruyendo un gran número de microorganismos de diferentes tipos. Por otro lado, los antibióticos de espectro reducido son específicos de un tipo bacteriano específico.

Por lo general, son bacteriostáticos. Es decir, no destruyen completamente las bacterias. En cambio, impiden su crecimiento y reproducción. Como consecuencia, la población bacteriana termina desapareciendo. El mecanismo de acción consiste en inhibir la síntesis de proteínas en las bacterias que impiden su crecimiento.

Debido a su efectividad, uno de los grandes problemas es que pueden eliminar, además de las bacterias patógenas, otras que son beneficiosas para nuestra flora endógena.

Hay una gran cantidad de antibióticos. Esto se debe al desarrollo de nuevos antibióticos para reemplazar los anteriores, ya ineficaces, como consecuencia del problema de la resistencia a estos fármacos.

 

Amoxicilina y ácido clavulánico (AMC)

Además de atacar las bacterias patógenas, los antibióticos destruyen la flora bacteriana beneficiosa.

Este tipo de antibiótico tiene un mecanismo de acción diferente. Es una asociación entre dos compuestos. Por un lado, la amoxicilina previene la síntesis de la pared bacteriana, mientras que el ácido clavulánico preserva la función de la amoxicilina, potenciando la misma.

Es el antibiótico de amplio espectro más utilizado en España. Se utiliza comúnmente para tratar infecciones respiratorias. Debido a este uso generalizado y no muy riguroso, el AMC está generando una gran cantidad de resistencia y causando un problema de salud global.

Tetraciclinas

Las tetraciclinas abarcan una serie de compuestos con una estructura química común y un mecanismo de acción. Todos ellos se centran en la inhibición de la síntesis de proteínas en las bacterias.

Su uso en medicina es bastante limitado. Esto es debido a sus posibles efectos tóxicos en el cuerpo. Por lo general se administran para combatir la clamidia, brucelosis o Mycoplasma.

Cloranfenicol

Chloramphenicol también actúa inhibiendo la síntesis de proteínas bacterianas. Se utiliza para tratar infecciones por Salmonella, y algunas meningitis y neumonía. Este antibiótico interfiere con el funcionamiento enzimático del hígado, por lo que su administración se evalúa cuidadosamente.

Macrólidos

Este tipo de antibiótico también se considera de amplio espectro, aunque es más reducido. El prototipo de antibióticos macrolida es eritromicina. Al igual que los anteriores, su mecanismo de acción es inhibir la síntesis de proteínas.

La eritromicina se considera uno de los antibióticos menos tóxicos. Se utiliza para el tratamiento de ciertas neumonias, causadas por neumonía Mycoplasma o Legionella pneumophila.

 

Las resistencias

La resistencia a los antibióticos es un problema de salud importante en todo el mundo.

Los antibióticos de amplio espectro pueden ser una gran opción para el tratamiento de ciertas infecciones, pero su uso excesivo genera un gran problema de salud debido a la resistencia.

Cualquier antibiótico es capaz de terminar generando resistencias. Las cepas bacterianas que son atacadas pueden mutar y evolucionar rápidamente, por lo que algunos terminarán convirtiéndose en resistentes a dicho compuesto.

El problema se extiende cuando estas cepas resistentes continúan infectando a la población y no hay un antibiótico eficaz contra ellos. Debido a esto, se han diseñado nuevos antibióticos (segunda y tercera generación). Sin embargo, el problema continúa y siguen apareciendo nuevas resistencias.

El uso indebido de antibióticos de amplio espectro se vuelve especialmente problemático. Al afectar a un gran número de microorganismos, puede generar multiresistencia en todos ellos.

Del mismo modo, existe el problema de la resistencia cruzada. Esto sucede cuando, debido a un antibiótico de amplio espectro, un tipo bacteriano se vuelve resistente, además, a otros de espectro reducido.

Por todo esto, es esencial concienciar sobre el peligro de uso indebido de antibióticos. La resistencia ya está afectando a la salud mundial y conduce a la aparición de infecciones que, hasta ahora, se consideraban controladas.

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Sobre el autor

Simon Perez

Editor web